
¿Por qué Los Azules no serán campeones del mundo en 2026?

Baptiste es un fanático del deporte que sabe muy bien cómo apostar. Tiene más de 5 años de experiencia en el mercado de las apuestas deportivas y trabaja para lebonparisportif, un sitio para encontrar casas de apuestas en Francia.
Aunque el fútbol le gusta mucho, su mayor pasión es el básquet y uno de sus ídolos es nuestro compatriota Manu Ginóbili.
Este artículo fue traducido del francés.
Tras haber disputado dos finales consecutivas de la Copa del Mundo, una ganada con mucho mérito y la otra considerada por muchos como una de las mejores finales de la historia, la selección francesa vuelve a ser, nuevamente, la gran favorita. No obstante, dejame que te dé 4 buenas razones para no confiar en eso.
Kylian Mbappé: el futuro rey sin corona
Seamos claros: la clave del éxito será un Mbappé que llega en plena forma, atacando los arcos rivales y alcanzando una cifra increíble de goles. El actual goleador de la competencia deberá, como mínimo, repetir la hazaña para poder llevar a Los Azules a lo más alto. No, el ataque no puede recaer solamente en sus hombros, pero no me vengan a decir que un Mbappé fantasmal como el de ahora no va a tener ninguna consecuencia.
Vayamos a los hechos: en la historia, ningún jugador ganó dos veces el título de máximo goleador del Mundial. Claro que esta estadística no le impide convertirse en leyenda… Pero, ¿tiene los hombros, o las rodillas —ya que no sabemos muy bien cuál de las dos le falla—, para conseguirlo?
Hay que reconocer que el jugador del Real Madrid está teniendo una muy buena temporada en su club, pero con la espada de Damocles clavada en la rodilla. ¿Está realmente al 100 %? ¿Está consumido por la frustración de ver a su antiguo club brillar en la Champions League, mientras él observa desde lejos? Tendrá que apurarse para responder esto antes de pisar el césped estadounidense.
En la historia, ningún jugador ganó dos veces el título de máximo goleador del Mundial.
Francia la tiene difícil desde la fase de grupos
El grupo I parece ser una trampa para el equipo de Didier Deschamps. Échemosle un vistazo rápido a sus rivales.

Noruega, Senegal e Irak son los rivales de Francia en el Mundial.
Noruega, unida atrás de su gigante
En teoría, la selección que ocupa el puesto número 31 del ranking de la FIFA, no tiene nada que pueda hacer temblar a Los Azules. Sin embargo, esto es lo que lo vuelve peligroso. Sin presión, con nada que perder, un grupo unido formando uno en la figura de Erling Haaland: Noruega llega como turista… pero con ganas de ganarlo todo. El peor perfil posible.
Senegal, campeón y subcampeón de la Copa Africana de las Naciones
Un día los coronaron y al día siguiente los destronaron: los Leones de Teranga vivieron una Copa Africana de las Naciones con muchos altibajos, pero salieron con la confianza por las nubes. Pape Thiaw y sus jugadores no le tienen miedo a nadie; si Los Azules salen a jugar un partido flojo, Senegal no dudará en pasarlos por arriba. Y todo con una sonrisa.
Irak, el intruso que no tiene nada que perder
El último equipo clasificado del grupo y del Mundial, con 40 años de ausencia en la Copa del Mundo y una segunda participación histórica: Irak es la verdadera trampa. Ese equipo que todo el mundo subestima, del que nadie está hablando… pero, que puede tirar abajo toda una campaña en un solo partido. Al equipo francés le encanta este tipo de rivales: aman cometer errores contra ellos y, sobre todo, descarrilar.
El último baile (¿fracasado?) de Didier Deschamps
Es la última batalla por el honor de Didier Deschamps. Quiere llegar a lo más alto, regalarse una última copa internacional y colgar los botines con el máximo título al cuello. Una ambición muy noble. Pero, ¿tiene la capacidad de lograrlo?
Abundan las preguntas: ¿Sigue contando con la confianza ciega del vestuario? ¿Está en sintonía con el fútbol actual, ese que se juega a 100 km por hora y que exige ideas nuevas? ¿Le va a salir caro a Francia el capricho de regalarse un último título internacional?
Cabe preguntarse si de verdad no habría sido mejor dejar el cargo y marcharse con un palmarés más que respetable bajo el brazo.
Sus decisiones en el último Mundial ya habían causado cierta irritación entre los comentaristas deportivos y expertos de salón. Entonces, ¿puede volver a llevar a este equipo a la cima? Nada es menos seguro.
Demasiada confianza: el fracaso anunciado
«El grupo se lleva bien» es la frase que ya nadie quiere escuchar en la selección francesa. Una aparente cohesión, jugadores consolidados, sonrisas en las conferencias de prensa y un ambiente distendido en las concentraciones…
¿El camino a la gloria o la receta para el catástrofe anunciado?
Dos finales consecutivas en la Copa del Mundo, de las cuales una vino con el título, y egos excesivos en todos los puestos: el cóctel explosivo está ahí. Cuando todo el mundo cree que algo llegó incluso antes de haber empezado a jugar, despertarse puede ser brutal y más aún cuando suceda en la fase de grupos, frente a un equipo que, por su parte, no tiene nada que perder.
Los Azules son favoritos. Y, probablemente, este sea su mayor problema.



